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Los efectos del alcohol en el cuerpo en verano

Los efectos del alcohol en el cuerpo en verano

El verano suele ser sinónimo de relax, vacaciones, tiempo al aire libre… ¡y aperitivos! Sin embargo, beber cuando hace calor requiere prestar una atención especial.

En este artículo hablamos del vínculo entre el alcohol y el sol, de sus consecuencias para tu cuerpo y de cómo evitarlas.

Así que prepárate una limonada bien fresquita, coge tu abanico favorito y ¡disfruta de la lectura!

6 efectos del alcohol en el cuerpo en verano

1. Deshidratación

El alcohol es diurético, es decir, aumenta la producción de orina. Un estudio muestra que un consumo de alcohol de moderado a elevado puede aumentar la producción de orina entre un 10 % y un 15 %. Y en verano, el sudor provocado por el calor ya aumenta de por sí la necesidad de hidratarse. La combinación de ambos factores puede llevar rápidamente a una deshidratación grave.

Una investigación específica sobre la deshidratación en verano mostró que el 75 % de la población estadounidense está muy deshidratada en esta época del año. El consumo de alcohol puede ser una de las causas.

2. Golpe de calor

La deshidratación provocada por el alcohol puede alterar la capacidad del cuerpo para regular su temperatura, lo que aumenta el riesgo de golpe de calor. En Estados Unidos se producen cada año unas 618 muertes relacionadas con el calor, y el alcohol puede aumentar este riesgo.

Además, el alcohol dilata los vasos sanguíneos, lo que puede dar una falsa sensación de frescor y retrasar la ingesta de agua necesaria para protegerse del calor.

3. Efectos en el sistema cardiovascular

El alcohol afecta a la tensión arterial y a la frecuencia cardiaca. Los estudios muestran que el consumo de alcohol puede aumentar la presión arterial sistólica entre 2 y 4 mmHg. La tensión arterial normal suele rondar los 120/80 mmHg. Por tanto, un aumento de 4 mmHg puede elevar la presión sistólica a 124 mmHg, lo que ya se considera elevado. La hipertensión de grado 1 se define como una presión arterial sistólica de 130-139 mmHg.

En verano, cuando el cuerpo ya tiene que esforzarse más para mantener su temperatura, estos efectos pueden sobrecargar el corazón, sobre todo en personas con problemas cardiacos.

4. Mayor riesgo de lesiones

Las actividades de verano, como nadar, hacer deporte o ir de excursión, combinadas con el consumo de alcohol, aumentan el riesgo de lesiones.

Alrededor del 20 % de los ahogamientos están relacionados con el consumo de alcohol, ya que el alcohol altera la coordinación y el juicio, lo que aumenta el riesgo de accidentes.

5. Mayor sensibilidad al sol

El alcohol puede aumentar la sensibilidad de la piel a los rayos UV, lo que la hace más propensa a las quemaduras y al daño solar.

Un estudio mostró que el consumo de alcohol puede reducir en un 30 % el tiempo que se tarda en sufrir una quemadura solar.

6. Envejecimiento prematuro de la piel

La exposición prolongada al sol combinada con el consumo de alcohol puede acelerar el envejecimiento de la piel. El alcohol deshidrata la piel y los rayos UV pueden dañar el colágeno y la elasticidad cutánea, lo que provoca arrugas y flacidez.

Se calcula que alrededor del 90 % de los signos visibles del envejecimiento de la piel se deben al daño solar.

6 consejos para reducir los riesgos

1. Hidrátate bien

Es fundamental beber mucha agua para compensar los efectos diuréticos del alcohol. El Institute of Medicine estadounidense recomienda unos 3,7 litros de agua al día para los hombres y 2,7 litros para las mujeres.

2. Busca la sombra

Pasa el mayor tiempo posible a la sombra, sobre todo entre las 10:00 y las 16:00, cuando los rayos del sol son más intensos.

3. Limita el consumo de alcohol

Intenta limitar al máximo tu consumo de alcohol, sobre todo en los días de mucho calor. Las autoridades sanitarias, como el National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism (NIAAA) estadounidense y Santé Publique France, recomiendan la moderación para reducir los riesgos para la salud y las conductas de riesgo asociadas al consumo excesivo. Según estas autoridades, la moderación equivale a un máximo de una copa al día para las mujeres y de hasta dos copas al día para los hombres.

4. No te pongas en peligro

Ten mucho cuidado de no bañarte ni acercarte al agua si has bebido o tienes previsto beber alcohol, para evitar cualquier riesgo de accidente.

5. Protégete del sol

Es fundamental usar un protector solar de amplio espectro con un factor de protección alto y volver a aplicarlo con regularidad. La American Academy of Dermatology recomienda un FPS de 30 o superior.

6. Escucha a tu cuerpo

Presta atención a los signos de deshidratación y de golpe de calor, como cansancio, mareos, dolor de cabeza y calambres, y actúa rápido para refrescarte e hidratarte si aparecen.

La combinación de alcohol y exposición al sol puede aumentar los riesgos para la salud, sobre todo en cuanto a quemaduras solares, deshidratación y golpes de calor. Así que mantente alerta, hidrátate y protégete del sol para disfrutar de un verano seguro y agradable.

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